El Plan 2006-2008 mantiene el impulso inversor de su precedecesor y amplía su protección con medidas dirigidas, especialmente, a colectivos desfavorecidos o con más dificultades para acceder a una vivienda, con alternativas tanto para la compra como para el alquiler (apartado que nos ocupa).
Todo ello, con una línea específica para mejorar el acceso a la información como instrumento para hacer un mejor ejercicio de los derechos.